Las cartas del I CHING es el próximo proyecto a terminar.
El I Ching es el oráculo chino tradicional. Un texto de la antigüedad que se considera como la mayor fuente de sabiduría oriental.
Sus mensajes poéticos marcaban el Camino de los antiguos maestros taoístas, el Tao. Las decisiones importantes y la profundidad de pensamiento se buscaba en el I Ching.
El I Ching se transmite mediante símbolos. Los símbolos se forman a base de barras continuas y discontinuas. Tres barras componen un trigrama. Las diferentes combinaciones de tres barras continuas con discontinuas forman ocho trigramas: Cielo, Tierra, Trueno, Montaña, Sol-Fuego, Viento-Madera, Lago-Bruma y Agua.
Tres barras continuas simbolizan el Cielo, el poder y la creatividad. La totalidad y la comunión con las fuerzas de la naturaleza.
Tres barras discontinuas son la Madre Tierra y su fertilidad.
Dos barras discontinuas y una continua es el Trueno, su estridencia nos impulsa.
Una barra continua y dos discontinuas es la Montaña, majestuosa nos marca el ascenso y el descenso.
Una barra continua, una discontinua y otra continua, es el Fuego. El Sol que ilumina con claridad.
Dos barras continuas y una discontinua es el Viento, su movimiento esparce las semillas. El árbol se aferra a la tierra con sus raíces.
Una línea discontinua y dos continuas es el Lago, la paz y la calma. La bruma nos envuelve.
Una línea discontinua, una continua y otra discontinua es el Agua y la profundidad del abismo.

Toda su simbología está en relación con la naturaleza y con sus ciclos. Los trigramas en su dualidad se relacionan en grupos de dos, formando los sesenta y cuatro hexagramas del I Ching. El Tao es la fuerza del Universo en armonía con la naturaleza y los hexagramas nos descubren el equilibrio del hombre con el Cosmos.
Sitúan la primera versión del I Ching en el tercer milenio antes de la era Cristiana, en unos textos del emperador Fu Xi, pero fue Confucio quién amplió su contenido y lo hizo popular, convirtiéndose en uno de los cinco libros clásicos confucianos.
El I Ching, se asienta en el dualismo de la dinámica del Cosmos, donde cada cosa contiene su contrario, el Yin y el Yang, muerte y renacimiento, pasivo y activo. Y nos sumerge en la filosofía del Tao, la armonía del todo.
Baraja, las 64 cartas del I Ching
Cada carta de esta baraja contiene su hexagrama y de una manera sencilla busca en imagen la esencia del poético I Ching. Las bases de texto que le acompañaran pretenden de una forma simple, acercarnos a su complejo contenido.
http://www.youtube.com/watch?v=53rgBc7HTrk
http://www.youtube.com/watch?v=AkI3Jco-WQQ