¿Cuántos artistas hay dentro de Rómulo Royo? Difícil saberlo. Nacido en Zaragoza en 1976, Royo estudió en la Escuela de Artes de Zaragoza y dio sus primeros pasos como diseñador en estudios como Camaleón y La Hormiga. También trabajó en el de su padre, el conocido ilustrador Luis Royo, pero muy pronto inició su carrera en solitario: dibujo, ilustración, pintura, fotografía, escultura... Hace nueve años aseguraba: "Todas las artes se pueden mezclar y son igual de importantes. No tengo preferencias, pero intento evitar que todo lo que hago sea lo mismo. En el trabajo soy muy intuitivo y me dejo llevar, aunque parta de un planteamiento previo. Esto implica encontrarte con resultados que no esperabas y desechar algunas obras". Hoy, Rómulo Royo es uno de los jóvenes artistas aragoneses de mayor proyección nacional. Ahora expone simultáneamente en la galería Zeus de Zaragoza y en la Fundación Vila Casas de Palafrugell.
Las claves de "Siameses"
La primera muestra, que puede visitarse hasta el 3 de julio, es, según asegura, "un recorrido por dos series que realicé en Zaragoza hace ya varios años, centradas en la tauromaquia y en las 'meninas". La muestra de Palafrugell, que se realiza en la serie de la fundación Vila Casas, Can Mario, una antigua fábrica de corcho reconvertida para el arte contemporáneo, aborda principalmente el que ha sido su trabajo en los últimos tiempos, "Siameses". Puede visitarse hasta el 14 de septiembre.
"Es una serie de obras en la que se incluyen pinturas, esculturas, instalaciones, fotografías, videoinstalaciones… -relata-. Desde el punto de vista iconográfico, hay algunas piezas en las que he representado siameses, niños pegados por la espalda. Pero no hago una lectura literal del tema. Yo lo que veo es que vivimos en una sociedad global, donde todas las culturas se van fundiendo. Todo es global, todo nos afecta, incluso lo que ocurre en la otra punta del mundo, y cada vez hay más trabas para tener tu propia identidad. Esa dualidad entre lo global y lo particular es lo que intento trasladar a mis obras. Quiero mirar el trasfondo de nuestra sociedad".
Son obras realizadas en 2007 y 2008 aunque, para ambientarlas, Rómulo Royo ha querido incluir una de 2005-2006, de 5 por 3,5 metros, que es el comienzo de la serie. Otras son también de gran formato, y funden técnicas como la escultura y el holograma. Encontrar solución a cada una de las ideas que le han bullido en la cabeza ha exigido en algunos casos la colaboración de destacados especialistas.
"Yo no aborrezco la tecnología, eso está claro para cualquiera que visite una de mis exposiciones, aunque tampoco soy partidario de utilizarla porque sí. Pero, si lo que me dice una obra de arte me vale, ¿qué más da que la hayan hecho con óleo o con materiales descubiertos hace un par de meses? Yo puedo utilizar en la misma obra óleo y pintura para coches, o luz, si hace falta. Pero nunca lo hago porque sí, siempre hay una razón detrás. La tecnología puede ser arte, y más en la sociedad actual, pero no siempre lo es".
Serie sin fecha de caducidad
Hay, en la muestra, obras que Rómulo Royo ha soñado y que ni siquiera pensaba que podían convertirse en realidad. Es el caso de una pieza que combina la escultura tradicional y el holograma. "Pensé lo que quería y no sabía cómo hacerlo -recuerda ahora el artista-. Le planteé el problema a una diseñadora de iluminación, Diblik Rabia León, y finalmente, gracias a su ayuda, lo pude resolver". La obra es "siamesa": está formada por una misma figura, realizada como escultura, en aluminio, y presentada también en forma de holograma. Una pieza que plantea dudas e inquietudes al espectador. Es lo que busca el artista.
"A la serie de 'Siameses' no le veo fin -concluye-. Estoy probando cosas distintas y veo que puedo seguir con ella. Quiero sacarle todo su jugo, seguir tocando temas y técnicas distintas". Su próxima cita, las ferias de arte de Valencia y Miami.
Mariano García